Abelina López asegura abasto de agua pese a quejas
Pese a los constantes reclamos en distintas colonias del puerto, la alcaldesa Abelina López afirmó que el agua sí llega a Acapulco y que las fallas se deben a problemas operativos que impiden que el suministro sea continuo en todas las zonas. Vecinos contradicen esta versión y aseguran que llevan días sin servicio.
“El agua sí está”: lo que afirma Abelina López
Durante una supervisión reciente, Abelina López sostuvo que en Acapulco sí existe abasto de agua, pero reconoció que el servicio no llega de manera uniforme a todas las colonias. Según la alcaldesa, el problema radica en desajustes operativos que impiden que el suministro avance como debería hacia los hogares.
La presidenta municipal insistió en que el recurso hídrico está disponible y que el reto es hacer que fluya correctamente. Afirmó que se detectan fallas en la distribución y que personal operativo debe mejorar la supervisión para evitar que zonas completas se queden sin servicio.
Aseguró que su administración está revisando los tramos donde el agua no llega de forma constante y que se implementarán ajustes para regular la presión y garantizar que el tandeo funcione como corresponde.
Quejas vecinales contradicen la versión oficial sobre el agua
A pesar de la postura de la alcaldesa, habitantes de colonias como Renacimiento, Zapata, Alta Progreso, La Máquina y el fraccionamiento Las Cruces reportan entre 10 y 20 días sin una sola gota. En redes sociales, usuarios han denunciado que el servicio es irregular, insuficiente o simplemente inexistente.
“Dicen que hay agua, pero aquí llevamos dos semanas sin servicio”, reclamó una vecina de la colonia Emiliano Zapata. Testimonios similares se repiten en distintos puntos del puerto, donde las familias dependen de pipas que, en ocasiones, tardan días en llegar o se vuelven inaccesibles por el costo.
Se ha documentado que los reclamos no son nuevos y que la crisis de suministro se ha mantenido durante meses.
Impacto del desabasto de agua en colonias de Acapulco
La falta de agua no solo afecta actividades domésticas; también altera la vida laboral, educativa y comercial. Escuelas de la zona conurbada han tenido que suspender clases por no contar con el líquido. Restaurantes, estéticas y pequeñas fondas cerraron temporalmente porque no pueden operar sin agua.
Para muchos hogares, la única opción es pagar pipas que van desde 250 hasta 600 pesos, un gasto que golpea directamente la economía familiar. En algunos casos, los vecinos se ven obligados a organizarse y repartir el costo entre varias viviendas para poder llenar un tinaco o cisterna.
De acuerdo con datos del Ayuntamiento de Acapulco, los niveles de los sistemas de abastecimiento se mantienen estables; sin embargo, las inconsistencias en la distribución continúan generando un profundo malestar social.
Antecedentes recientes del problema del agua
El desabasto de agua ha sido una constante en los últimos meses. En semanas anteriores se registraron bloqueos en avenidas principales, protestas vecinales y múltiples denuncias por servicios irregulares de tandeo. Las autoridades reconocieron que la problemática es histórica y que no se resolverá de la noche a la mañana.
Usuarios señalan que las irregularidades se intensifican por temporadas, especialmente durante los meses de mayor calor. Además, aseguran que han pedido en repetidas ocasiones que se revise la distribución en sus colonias, pero las respuestas oficiales no siempre llegan con soluciones claras.
Mientras las autoridades sostienen que el agua sí llega, miles de familias acapulqueñas siguen esperando un servicio digno, constante y sin tantas excusas. La exigencia es la misma: que el abasto sea real, no solo un discurso.



Publicar comentario