Nepotismo en Acapulco: denuncian plazas heredadas
El nepotismo en Acapulco vuelve a colocarse en el centro del debate público. Denuncias ciudadanas señalan que altos mandos del Ayuntamiento habrían utilizado su posición para asegurar plazas laborales a familiares directos, reforzando una red de favoritismos que golpea la credibilidad del gobierno encabezado por Abelina López Rodríguez.
Recursos Humanos bajo la lupa
En esta ocasión, los señalamientos apuntan a la Dirección de Recursos Humanos del Ayuntamiento de Acapulco, desde donde presuntamente se habrían facilitado dos espacios laborales para hijos de una funcionaria de alto nivel.
De acuerdo con la información revisada en portales de transparencia, uno de los beneficiarios habría obtenido una base en la Contraloría Municipal, mientras que otro fue integrado como asesor en el área de Protección Civil. Ambos movimientos, aseguran denunciantes, no obedecen a concursos públicos ni a procesos meritocráticos.
Ajustes administrativos que levantan sospechas
Sin embargo, el señalamiento no termina ahí. Documentos oficiales muestran que la plaza asignada en Contraloría sufrió una modificación estratégica: su nivel salarial fue reducido de una categoría intermedia a una más baja en el último trimestre del año. Este ajuste, lejos de aclarar el proceso, refuerza la percepción de un intento por maquillar el impacto real del beneficio otorgado.
Especialistas en administración pública advierten que este tipo de maniobras son utilizadas para aparentar legalidad, mientras el daño institucional ya está consumado.
El costo invisible del favoritismo
Diversas voces ciudadanas coinciden en que las plazas laborales en el Ayuntamiento se han convertido en un botín político. En los pasillos del gobierno municipal, es un secreto a voces que acceder a una base puede implicar pagos encubiertos que oscilan entre los 150 mil y 200 mil pesos, una cifra imposible para la mayoría de los acapulqueños.
Esto significa que un empleo que debería asignarse por capacidad y experiencia termina siendo parte de un sistema de intercambio de favores, donde el dinero público y la ética quedan relegados.
Un patrón que se repite
Este nuevo episodio de corrupción municipal en Acapulco no es aislado. Se suma a una larga lista de denuncias que describen una administración sostenida por lealtades internas, mientras los problemas estructurales del puerto —basura, inseguridad y servicios deficientes— continúan sin resolverse.
Hasta el momento, no hay un comunicado oficial que explique o desmienta estas irregularidades.
El nepotismo en Acapulco no solo deteriora la confianza ciudadana, también vacía de sentido al servicio público. Cada plaza asignada por favoritismo es una oportunidad perdida para mejorar la ciudad. La exigencia social es clara: rendición de cuentas y sanciones ejemplares.



Publicar comentario