Abelina López Rodríguez inaugura obra escolar sin terminar
Con una inversión cercana a los 2 millones de pesos, el gobierno municipal entregó una techumbre escolar en la primaria María Orozco de Marrón, ubicada en Costa Azul. Sin embargo, lejos de resolver una necesidad educativa, la obra dejó al descubierto una intervención incompleta que carece de piso rehabilitado y equipamiento deportivo, lo que generó cuestionamientos inmediatos entre padres de familia y vecinos.
Una “renovación” que se quedó a la mitad
De acuerdo con el boletín oficial número 3027 del Ayuntamiento de Acapulco, la obra fue presentada como la “renovación del espacio deportivo” del plantel. No obstante, al recorrer el lugar, la realidad contradice el discurso oficial: solo se colocó una estructura metálica sin que exista una cancha funcional.
En lugar de entregar un proyecto integral, el gobierno municipal optó por inaugurar únicamente la techumbre, dejando pendientes elementos básicos como el piso, los tableros y la delimitación del área deportiva. Aun así, la alcaldesa Abelina López Rodríguez encabezó un acto protocolario para dar por concluida esta primera etapa.
Obra inconclusa Acapulco y gasto público bajo la lupa
La obra inconclusa Acapulco volvió a encender el debate sobre el uso del presupuesto público. Padres de familia señalaron que el problema no radica en la techumbre en sí, sino en la falta de certeza sobre cuándo y cómo se concluirá el proyecto.
“Nos dicen que después vendrá el piso y el equipamiento, pero no hay fechas ni documentos que lo garanticen”, expresó un padre de familia. Esta incertidumbre alimenta la percepción de que se prioriza el acto mediático sobre la planeación y supervisión adecuada de las obras.
Discurso político frente a necesidades reales
Durante su mensaje, la alcaldesa afirmó que en ese espacio “se encuentra la transformación del país”. Sin embargo, esa narrativa contrasta con un entorno escolar que sigue sin condiciones adecuadas para la práctica deportiva.
Especialistas en infraestructura educativa advierten que fragmentar los proyectos incrementa costos y retrasa los beneficios para los estudiantes. Además, normalizar entregas parciales debilita la rendición de cuentas y reduce la calidad de las obras públicas.
Promesas futuras y falta de información oficial
En el mismo evento, autoridades municipales anunciaron futuras intervenciones en vialidades de la zona. Para muchos asistentes, ese anuncio buscó desviar la atención del hecho central: la escuela recibió una obra incompleta.
Hasta el momento, no hay un comunicado oficial que detalle el calendario, el presupuesto adicional o las áreas responsables de concluir la techumbre. La única información disponible se limita a esta primera etapa ya inaugurada.
La techumbre Costa Azul expone una forma de gobernar basada en avances parciales y discursos grandilocuentes. Mientras tanto, alumnos y docentes continúan esperando espacios educativos completos, funcionales y acordes al gasto público anunciado.



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