Protestas magisteriales en Acapulco marcan llegada presidencial
La conferencia matutina en Acapulco comenzó este viernes bajo presión social. Integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) y ex braceros guerrerenses recibieron con protestas a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al exigir diálogo inmediato y soluciones a demandas laborales e indemnizaciones pendientes.
Reclamos desde la Octava Región Naval
Alrededor de las 6:15 de la mañana, la mandataria federal arribó a las instalaciones de la Octava Región Naval, donde fue abordada por la secretaria general de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero, Elvira Veleces Morales, y por Carmelo Loeza, representante del comité de ex braceros.
Ambos líderes entregaron oficios y expusieron públicamente la falta de avances en mesas de trabajo previamente acordadas con autoridades federales.
CETEG acusa cerrazón del gobierno federal
En entrevista, Veleces Morales señaló que esta es la tercera ocasión en que solicitan formalmente la reanudación del diálogo entre el gobierno federal y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. La exigencia central, reiteró, es la abrogación de la ley del ISSSTE de 2007.
“Tuvimos mesa de trabajo el 6 de octubre, pero nos la reagendaron tres veces. Hay una cerrazón clara del gobierno federal”, afirmó. Añadió que se les ofreció una mesa de diálogo este mismo viernes con la titular de la Secretaría de Gobernación, en oficinas de Protur.
Demandas locales y maestros sin pago
La dirigente magisterial detalló que, a nivel estatal, la CETEG mantiene demandas por recategorizaciones, basificaciones, adeudo de horas, incorporación al FONE y la convocatoria al estímulo de jubilación 2026.
“Son más de 2 mil 500 maestros fuera del sistema, con serias dificultades para recibir sus pagos. Están en una incertidumbre total”, advirtió, al subrayar el impacto económico que enfrentan cientos de familias guerrerenses.
Ex braceros reclaman indemnización incompleta
De manera paralela, los ex braceros guerrerenses solicitaron una reunión con la Secretaría de Gobernación para abordar la indemnización pendiente a más de 4 mil trabajadores que laboraron durante años en Estados Unidos.
Carmelo Loeza recordó que hace algunos años se otorgó un pago de 38 mil pesos únicamente al 50 por ciento de los ex braceros, quedando adeudos con la otra mitad. Lamentó que dicho monto resulte injusto y desproporcionado frente a prestaciones como el aguinaldo que reciben diputados federales.
Las protestas frente a la conferencia matutina en Acapulco dejaron claro que las demandas sociales siguen acumulándose. Entre oficios entregados y promesas de diálogo, maestros y ex braceros insistieron en que la justicia laboral no puede seguir aplazándose.



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