Cantinflas y su obsesión marina que aún intriga
La figura de Cantinflas Acapulco vuelve a despertar curiosidad colectiva. Nuevos relatos y supuestas pruebas han reavivado una de las historias más enigmáticas que rodean al comediante: su presunta obsesión con las sirenas y la construcción de su mansión frente al mar como un intento por atraer a estas criaturas míticas.
Una residencia frente al Pacífico cargada de simbolismo
En la década de 1950, Mario Moreno “Cantinflas” mandó construir una lujosa residencia en el fraccionamiento Las Playas, una de las zonas más exclusivas del puerto en aquella época.
La propiedad destacaba por su acceso directo al mar, dos albercas, un tobogán y murales con figuras marinas. Uno de los elementos que más ha alimentado la especulación es una escultura del propio Cantinflas observando el océano, interpretada por algunos como una metáfora de su constante contemplación del Pacífico.
Relatos sobre sirenas y creencias personales
Con el paso de los años, comenzaron a circular historias que aseguraban que el actor sentía una fascinación particular por las sirenas. Según versiones populares, la mansión de Cantinflas habría sido diseñada con elementos arquitectónicos pensados para atraer a estos seres mitológicos, incluyendo una piscina con acceso directo al mar.
Uno de los relatos más repetidos señala que Cantinflas conoció a un hombre en un bar, quien le habría entregado un cuarzo con supuestos poderes para atraer sirenas, bajo la condición de construirles un “hogar adecuado”. Aunque no existen registros oficiales que confirmen esta versión, la historia se ha transmitido de generación en generación en Acapulco.
Entre el mito urbano y la memoria cultural
Especialistas y cronistas locales coinciden en que estas narraciones forman parte del imaginario colectivo que rodea a figuras icónicas del cine mexicano. La leyenda de sirenas asociada a Cantinflas refleja también la relación histórica de Acapulco con el mar, un elemento central en su identidad cultural.
Hasta el momento, no hay documentos ni testimonios directos que prueben que el comediante creyera realmente en la existencia de sirenas. Sin embargo, la estética marina de su residencia y su cercanía con el océano continúan alimentando el misterio.
Acapulco, escenario de mitos y leyendas
La historia de Cantinflas y las sirenas se suma a otras leyendas urbanas del puerto, donde la frontera entre realidad y fantasía suele diluirse. Para muchos acapulqueños, estas historias no buscan ser comprobadas, sino preservadas como parte del folclor local.
Entre esculturas, murales y el eterno sonido del mar, la mansión de Cantinflas sigue siendo un símbolo del Acapulco mítico. Verdaderas o no, las historias sobre sirenas mantienen viva la fascinación por uno de los personajes más queridos del país y por el misterio que envuelve al puerto.



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