Aguas negras en Acapulco llegan al mar ante silencio del gobierno
Mientras el puerto intenta sostener su imagen turística, la realidad baja desde los cerros y desemboca directo en el mar. Tras las lluvias registradas este domingo, videos difundidos en redes sociales muestran presuntas descargas de aguas negras en Acapulco, generando alarma entre ciudadanos, comerciantes y visitantes.
El líquido oscuro, con espuma y olor perceptible, avanzó por canales pluviales hasta la franja de playa. Aunque las autoridades aseguraron que se trata únicamente de “agua con lodo”, la escena reavivó una preocupación que lleva años sin resolverse: la contaminación de playas por un sistema de drenaje colapsado.
Autoridades minimizan, la evidencia preocupa
Luego de la difusión de los videos, la Promotora de Playas Acapulco y la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) salieron a desmentir que se tratara de aguas negras. Según su versión, el fenómeno ocurre cada vez que llueve y corresponde solo al arrastre de tierra y residuos sólidos.
Sin embargo, la ciudadanía no es ajena a una problemática estructural. Cada temporada de lluvias, el drenaje colapsado Acapulco termina descargando desechos al mar, producto de tuberías obsoletas, colectores saturados y falta de mantenimiento.
“No es solo agua de lluvia”, señalaron comerciantes de la franja turística, quienes advierten que la contaminación afecta directamente su actividad y la salud de quienes ingresan al mar.
Promesas millonarias, resultados inexistentes
Durante años, los gobiernos municipales han anunciado inversiones millonarias para rehabilitar drenajes, colectores y sistemas de saneamiento. No obstante, en las calles y en las playas no hay obras visibles ni soluciones de fondo.
La presidenta municipal Abelina López Rodríguez prometió administración eficiente, planeación y resultados. Hoy, en medio de la crisis sanitaria y ambiental, su ausencia es uno de los reclamos más recurrentes. Tampoco hay una postura clara de CAPAMA que vaya más allá de desmentidos sin sustento técnico público.
Riesgo sanitario y golpe a la imagen turística
La descarga de líquidos con características de aguas negras no solo representa un daño ambiental. También implica riesgos directos a la salud pública y a la economía local. Turistas y residentes observan cómo el agua turbia invade las playas, mientras las autoridades intentan reducir el problema a un fenómeno “normal”.
Especialistas y ciudadanos coinciden en que no basta con recorridos visuales ni declaraciones a conveniencia. Exigen análisis reales del agua, resultados públicos y acciones inmediatas para evitar que las playas sigan siendo el destino final del drenaje urbano.
Acapulco exige verdad y soluciones
La contaminación de playas no es un hecho aislado ni reciente. Es el resultado de años de abandono, negligencia e improvisación en la infraestructura básica del puerto. Minimizarlo no lo hace desaparecer.
Acapulco no puede seguir normalizando que el drenaje llegue al mar. La ciudad merece respuestas claras, inversión real y acciones urgentes. Las playas no son cloacas, y la paciencia ciudadana se agota al mismo ritmo que la credibilidad del gobierno.



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